En sus manos descansaba el último
ejemplar que le habían enviado. Relamía cada frase escrita como si fuese un
manjar afrodisiaco y se admiraba de que no le sobrase ninguna palabra. En sus
veinte años de actividad profesional nunca antes había vivido tal sensación,
sin duda leía una obra maestra. Entonces, acudió a la portada de ese manuscrito
para identificar al autor. El nombre no le ayudó a reconocerlo. Justo en ese
momento, lo crean o no, recibió una llamada. Era el escritor desconocido, que
presentándose, le preguntaba por el trabajo remitido. El editor respiró hondo y
guardó silencio, obligando a su joven interlocutor a cesar en su oratoria, y le
dijo:
—Hijo, permíteme que te diga,
para ser tu primera novela no está mal. Aunque, yo te animaría a que la
revisaras, y cuando lo hayas hecho, nos reuniremos.
—Pero…
—Hijo, se puede mejorar.
Siempre se puede mejorar...Pero llegado a un punto a ciertas cosas se les quita la gracia.
ResponderSuprimirMe ha gustado mucho el título y relamer las frases como manjar afrodisíaco.
Besos desde el aire
Rosa, desde luego que sí. Aunque sin exagerar y sabiendo donde está el limite. En mi caso, mejorar es fácil pero sé que mi critico no se puede apoderar de lo que hago o no.
SuprimirBesoss
Al editor ese le ponía yo a limar las letrinas con un cepillo de dientes (lo he visto en alguna película, que conste). Él sí que no sabe hacer su trabajo, ¿anda escaso de crítica constructiva o qué?
ResponderSuprimirUn beso, tan verídico como el micro. Luisa.
Luisa, según como se mire el editor está haciendo bien o mal su trabajo. Yo quiero verlo así. La critica está en que importa más el nombre que la obra y la parte positiva es que cualquier obra, aún las grandes, se pueden mejorar.
SuprimirUn beso grande.
Algunos editores son como otros guardias de seguridad, un querer y no poder.
ResponderSuprimirAina, sí eso es como el que le das un pito a uno y se cree policía. Algunos editores se creen más importantes que sus autores.
SuprimirAbrazos.
Muy bien descrito el mundo de los editores.
ResponderSuprimirSaludos
Mei Morán, no sé si será así o no, pues no conozco mucho de ellos, pero me imagino que serán así.
SuprimirAbrazos.
Imposible seguir recortando lo perfecto, lo bordado, lo acabado.
ResponderSuprimirComo no espabile el editor se lo van a quitar. O tal vez suceda que todos le digan lo mismo y al final el pobre autor se tire al río con al bolsillo lleno de piedras (aunque ya se ha hecho, ya no le podrán acusar de plagio en esto) y así nazca además de una obra inmortal, un autor póstumo. Otro.
Abrazos
Xesc, la perfección es complicada, pero es cierto que hay hechos que ya no se pueden tocar.
SuprimirSupongo que dejaría pasar el tiempo, poco, para que medrar en el escritor y si no le devuelve la llamada, él lo buscaría.
Lo de un autor póstumo vende mucho, pero a ver quien es el guapo que se atreve a ello.
Abrazos.
También lo veo desde el punto de vista de que siempre se puede mejorar, siempre hay que ir buscando una obra mejor, aunque creamos que estamos delante de la obra perfecta... Es un camino inacabable.
ResponderSuprimirUn saludo indio
Mitakuye Oyasin
David, sí es una de los aspectos que el micro quería señalar, que todo se puede mejorar, pero hay que saber valorar donde está uno y donde quiere llegar.
SuprimirUn abrazo.
Se puede mejorar este micro.
ResponderSuprimirQue no!!! Que es broma!!!
Muy bueno señor Nicolás. n_n
Fran, este micro seguro. Eso sin duda, pero lo dejaré así, no dependo de editores.
SuprimirUn abrazo fuerte.
Yo tambien creo que cualquier escrito se puede mejorar, sólo hay que dejarlo reposar un tiempo, o dos o tres.
ResponderSuprimirUn saludo Nicolás
Ángeles, es cierto que se puede mejorar y dejarlo reposar es una buena opción para retomarlo luego y observar esos cambios que recién hechos no se aprecian. Pero ojo, dejarlos reposar no olvidarlos en el cajón.
SuprimirUn abrazo.
Por mucho que el editor sepa que está ante una obra maestra, sabe que no puede decírselo al autor si es su primera novela, porque eso ensalzará su ego y ya no sabrá hacer nada mejor después; porque al fin y al cabo es un principiante y debe pagarle como tal...
ResponderSuprimirBuen micro. Un abrazo.
Sara, esta opción es buena y seguro que será así. De todas formas de las publicaciones no vive los escritores, a no ser que seas un bet-sellers. Los nombres consagrados ya le pueden tutear al editor.
SuprimirUn abrazo.
Siempre hay donde mejorar, no recuerdo el autor que decía que quería publicar porque era la única manera de dejar de corregir... En todo caso ese editor puñetero que no es capaz de reconocerle al otro la obra maestra que estaba sintiendo entre sus manos nos hablan de un tipo de persona que podemos ver en distintos ambientes...Es genial el guiño ese de "lo crean o no" porque si no lo hubieses puesto sí que suena poco creíble, pero ahí el narrador nos avisa, es increíble, pero pasó... todo un acierto, creo.
ResponderSuprimirLlevo micros sin leer pero me pondré al día... espero....
Un beso
Sigrid, todo es mejorable y esa frase de autor es totalmente cierta. Hay personas envidiosas en cualquier ámbito de la vida que no aceptan los éxitos de los otros, pero para ellos.
SuprimirA escribir con una buena cervecita de compañía.
Un beso grande.
Cuentan que algo similar le pasó al gran Bolaño, rechazado por todos los grandes editores de este país. Cierto es que luego se tomó cumplida venganza.
ResponderSuprimirUn gran micro, Nicolás. Pegadito a la realidad conocida, narrado con una prosa pausada y elegante, y conteniendo las dosis ajustadas de ironía crítica.
¡Buen trabajo!
Un abrazo,
Pedro, a casi todos los grandes escritores les habrá ocurrido, todos tienen un inicio. Y los editores casi todos están cortados por el mismo patrón.
SuprimirMuchas gracias, me sonroja usted.
Un abrazo grande.
A algunos editores, el papel de Dios les queda grande.
ResponderSuprimirEl poder vuelve ciegos a muchos. La prepotencia en el fondo es miedo. Buen relato.
Araceli, sí, pero aún así no dudan en ejercerlo. Totalmente de acuerdo, el poder es capaz de cegar a cualquier persona.
SuprimirUn abrazo.
Cuando tus gustos se esconden por el poder del mercado...los editores quieren dinero, es normal, pero algunos buscan dinero y calidad y letras preciosas y una historia rica y unos personajes igual de ricos...
ResponderSuprimirHace reflexionar la actitud de ese editor que nos presentas. Como un Salieri con envidia...o quizás alguien que sabe que todo puede mejorarse, hasta la perfección.
Sin editores no habría literatura. Con ellos se escapan algunas joyas que jamás leeremos.
Un abrazo.
CDG, debe haber muchos editores como escritores, unos buenos, otros malos y otros... Yo quería mostrar las dos caras que creo se pueden dar. Que solo se fijen en el nombre y que traten de limar la perfección.
SuprimirEso es cierto, sin ellos que aportan el capital no hay libros en papel, pero que se anden con ojo, pues poco a poco se están demostrando casos que se les puede saltar con éxito.
Un abrazo, crack.
Pues lo perfecto no existe; creo que no existe.
ResponderSuprimirLo más cercano, quizás, sea ese instante donde el escritor siente irremediablemente que debe irse de la obra... que ya está.
Lo "perfecto" sería cuando además del escritor también lo sienten la mayoría de sus lectores.
Al ser un editor que seguramente trabaja para una editorial, me es muy difícil hacer alguna interpretación que no sea de tipo económica,,, pero también creo que muchas personas, más allá de lo económico, "gustan" hacer mediocre aquello que en un primer momento -naturalmente- les pareció genial (les "gusta" o no lo pueden evitar).
En este micro sin lugar a dudas has puesto el punto final en el justo momento (y reconozco que este comentario se puede mejorar).
Un gran abrazo hasta Valencia.
Juan, no existe pues nadie la conoce, ni los genios han logrado abrazarla. Eso es, para cada uno, nuestra satisfacción varia y es lo que nos debe servir para concluir lo que tenemos en nuestras manos.Eso ya es...
SuprimirEn este editor en concreto se mezclan las dos caras, la buena y la mala. El nombre y la exigencia de mejorar.
Todo se puede mejorar, pero a mí me encanta.
Un abrazo fuerte para la Argentina.
Todo es susceptible de mejorar. Solo de ese modo se podrá rozar la perfección. Aunque en este caso concreto, no estaba de más un pequeño elogio por parte del editor ¿no? :-)
ResponderSuprimirUn abrazo, Nicolás. Eres incombustible ;-)
MJ, desde luego que sí, en cuanto eso no sea así, algo pasa y nada bueno. Para él seguro que ya lo ha hecho, que ha rebajado su status dándole el consejo a ese joven escritor.
SuprimirUn abrazo, Artista. Tú también.
Algunos editores siguen creyéndose los sustitutos de Dios.
ResponderSuprimirBesos, Nico.
Zarza, sí eso es. Y otros piensan que lo son, ahí está el problema.
SuprimirBessets.
El escritor consagrado cuela cosas mediocres porque el editor se rinde al dinerito que le dará la publicación de la obra. En cambio si no tienes padrino... Muy bien reflejado.
ResponderSuprimirDoris Lessing envió a su editor una obra con seudónimo y éste la rechazó. Quería constatar esto mismo.
Par de abrazos.
Lola, esa era una de las críticas del micro. Que el nombre no es sinónimo de calidad y no debería ser así, pero lo es. Eso de si no tienes padrino... me lo decía tantas veces mi abuelo.
SuprimirBien Doris Lessing y menuda la cara que se le tuvo que quedar a ese editor.
Un abrazo de Merceditas.
Todo es mejorable, pero muchas veces los editores no se centran en la calidad del escrito sino en la posibilidad de aumentar sus ingresos con las ventas. Completamente de acuerdo con el comentario de Lola. Todo es un negocio!!! ¡Qué pena!
ResponderSuprimirMe gustó, Nico.
Abrazos!!!
Atenea, sí y puede ser licito porque no deja de ser un negocio para ellos. Pero a veces, ¿podrán dormir bien? No publicando o sí en función del nombre.
SuprimirAbrazos.
Hijo, tu micro es suceptible de perfeccionar como todo en esta vida, así todo te invito a sentarte y disfrutar de él, es precioso.
ResponderSuprimirAdivin, sin duda, pero ya no lo puedo dejar reposar, publicado está.
SuprimirMuchas gracias.
Un abrazo fuerte.
De verdad que les tengo un asquito a los editores...
ResponderSuprimirUn micro muy real, Nicolás.
Te abrazo,
P
Pablo, si no se espabilan puede ocurrirles que se extingan. Las nuevas tecnologías los pueden arrinconar.
SuprimirTú puedes dar fe de ello.
Un abrazo fuerte.
Buf!!, Nicolás, menuda pulla acabas de lanzar a ese mundo editorial en el que no se sabe si prima la calidad, lo subjetivo, lo que se compra, lo que se vende, ....y a veces : como Doris Lessing - historia que ya conocía - constatan una certeza que de ético, m oral y profesional tiene bien poco.
ResponderSuprimirMuy bueno ¡sí señor!....¿nos lanzamos definitivamente a la comunidad digital 3.0. ? ...
Un abrazo.
Laura, debe ser un compendio de todo, como la vida misma. Pero quería lanzar esa critica del nombre y ese mensaje de todo se puede mejorar. A veces, no debemos creer del todo a esas personas que nos critican, a no ser que su critica sea constructiva y sepamos de su valía.
SuprimirNos lanzamos.
Un abrazo fuerte.
Pero, digo yo, si la cosa es así, más o menos, los editores pueden dormir normalmente como todos los mortales? No les quita el sueño la falta de ética?
ResponderSuprimirMuy bueno, Don.
Don Flores, seguro que sí, es su trabajo. Pero deberían recapacitar muchas veces.
SuprimirUn abrazo fuerte.
Poco puedo opinar a lo dicho en los comentarios anteriores. Realmente es un micro muy bueno con una carga de profundidad que da en el blanco. Has reflejado muy bien una realidad.
ResponderSuprimirBesitos
Ely, creo que esta vez el mensaje que quise lanzar si llego, por eso me quedo contento.
SuprimirBessets.