-No crea que es algo tan estupendo -dijo el Flaco-, también hay momentos de profundo desamparo en lo que se llega a la conclusión de que todo lo que se ha escrito es una basura; probablemente no lo sea, pero uno así lo cree. Sin ir más lejos, no hace mucho, junté todos mis inéditos, o sea un trabajo de varios años, llamé a mi mejor amigo y le dije: Mira, esto no sirve, pero comprenderás que para mí es demasiado doloroso destruirlo, así que hazme un favor; quémalos; júrame que lo vas a quemar, y me lo juró.
El señor cualquiera quedó muy impresionado ante aquel gesto autocrítico, pero no se atrevió a hacer ningún comentario. Tras un buen rato de silencio, se rascó la nuca y empinó la jarra de cerveza.
-Oiga, don -dijo sin pestañear-, hace rato que hemos hablado y ni siquiera nos hemos presentado, mi nombre es Ernesto Chávez, viajante de comercio -y le tendió la mano.
-Mucho gusto -dijo el otro, oprimiéndola con sus dedos huesudos-, Franz Kafka para servirle.
FIN
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El otro día me envío al correo electrónico Mario este micro y como me gustó decido publicárselo. Dice él, que es un ejemplo muy apropiado para todos aquellos que escribimos. No es nada fácil enfrentarse a la página en blanco. Quiere con este relato homenajear a todos los escritores.
Qué grande es Benedetti.
En esos momentos de "desamparo" me encuentro yo, (valga la humilde comparación) Ahora que tengo un ratico de sábado tempranero me asomo y te leo, y te felicito por tu bien escribir y ordenar las palabras sencillas de homenaje a los grandes...
ResponderSuprimirBesicos...
Ando un poco retirada, sólo me asomo en silencio y leo, hoy quería hablar en voz alta...
Cabopá, es tratar de perderle el miedo a la hoja en blanco y pensar que lo que se escribe no es tan malo como piensa el critico que llevamos dentro. Es practicar.
SuprimirEste relato es de Benedetti y explica que a Kafka le sucedió que también su autocritico le venció.
Ánimo y a escribir.
Bessets.
Leyéndote ese breve y gran homenaje me he acordado (recurro mucho a él) a los Diarios de Kafka y a aquellas dos veces que pude escuchar de bien cerca la voz pequeña y rotunda de Mario.
ResponderSuprimirSiempre libros, siempre libres, siempre queda literatura para quien quiera tener los ojos abiertos.
Bravo, Nicolás.
Un abrazo.
CDG, el relato es de Benedetti, que quede claro. Escribir si llena no hay que abandonarlo, aunque cueste enfrentarse con la página en blanco.
SuprimirTú no tienes ese problema.
Un abrazo, crack.
Un hermoso homenaje Nicolás...Muy grande Benedetti.
ResponderSuprimirBesos desde el aire
Rosa, sí que lo es. Yo cuando leí este relato me identifiqué y pensé que podría servir para estimularme, y por ende, a muchos escritores.
SuprimirBesoss
¡Tu si que eres grande, Nicolás! Me tienes asombrada con tu capacidad literaria, ya te lo dije en Madrid.
ResponderSuprimirOye... una pregunta ¿realmente tu conoces la soledad del papel en blanco?
Un abrazo grande para un Escritor grande.
Esperanza, no, no, que va. Tú sí eres grande, tus obras y premios lo atestiguan.
SuprimirLa conozco, pero también te digo, que ya no le tengo miedo, respecto sí. Pero eso lo hace la práctica.
Un abrazo fuerte, Escritora.
PD: Me sonrojas.
Fantástico homenaje, Nicolás. Me encanta la naturalidad con la que escribes.
ResponderSuprimirUn abrazo.
Sara, el relato es de Benedetti, pero quería hacer extensible la sensación de "ayuda" que yo veo en él para todos los escritores.
SuprimirUn abrazo grande.
Genial. Como homenaje y como ánimo que ando yo necesitada con un guante que me han lanzado :-).
ResponderSuprimirsaludillos
Puck, el comentario que te iba a realizar, ya he visto que no serviría de nada hoy. Pero sí éste. Has realizado un gran concurso, llegando muy lejos. Ha sido un placer seguir tu trayectoria y leer tus micros.
SuprimirLa próxima edición mejor.
Abrazos admirados.
Jajajaja, muy bueno. Gran homenaje acabado con chiste, me has hecho reír.
ResponderSuprimirAina, me alegro que te haya hecho reír y espero que también te haya hecho recapacitar sobre la página en blanco.
SuprimirUn saludo.
Una vez tuve el placer de conocer a uno de los grandes a los que no había visto por foto en un cóctel.
ResponderSuprimirDespués de más de media hora de palique me dijo, soy Néstor Almendros.
Me sucedió algo parecido, sólo que me quedé muda...
Me lo has recordado hoy.
Bessets.
Zarza, debió ser un encuentro muy bonito y que llegado el momento te dejó helada, por estar ante tal celebridad.
SuprimirEspero que el recuerdo haya sido grato.
Bessets.
Hermoso; además de su significado es siempre conmovedor recordar a Mario Benedetti, nos dice mucho a los latinoamericanos.
ResponderSuprimirEn mi caso es al revés; hay pequeños y esporádicos momentos en los cuales creo que lo que escribo no es una basura ;-)
Un fuerte abrazo hasta Valencia.
Juan, Benedetti es un grande de la literatura, no sólo de habla castellana si no mundial.
SuprimirTus obras son muy grandes y sólo a veces, debes dudar, pero por mejorarlas, no porque no sirvan.
Un fuerte abrazo para Rio Negro.
Me encanta que hayas recordado a Mario, que así dicho, parece que es el colega de toda la vida, el de La Vida Adrede, el que cuando lo leo me hace ver lo infinitesimal de mi escritura.
ResponderSuprimirBuen relato para demostrarnos de lo difícil de este arte en el que los aprendices (una servidora) tenemos un largo camino por recorrer ...yo todavía no he quemado nada...aunque debiera hacerlo.
Gracias Nicolás, es un placer acudir a tu morada.
Laura, es así como me me hubiese dirigido a Benedetti si hubiese tenido la suerte de hablar con él.
SuprimirNo nos podemos comparar con nadie, además que no sirve de nada. Los grandes deben servir de estimulo a lo que escribimos.
Tenemos un largo recorrido, empedrado algunas veces, otro repleto de rosas y en algunos nos perderemos. Pero la cuestión es disfrutar del viaje.
Nunca quemes nada, igual te puede servir más adelante, aunque no lo creas.
Acudir a la tuya si es un placer.
Besos.
Es natural que al leer a los grandes de la literatura, los novatos en esto de la escritura nos sintamos como insignificantes hormiguitas.
ResponderSuprimirGrande y merecido homenaje a D. Mario.
Abrazos, Nicolás.
MJ, es cierto, pero esa sensación no debe ser negativa. Es decir, que no te debe influir a la hora de escribir, en todo caso, estimular.
SuprimirUn abrazo, Artista.
Más que un homenaje. Un buen micro.
ResponderSuprimirAbrazos alentadores.
Lola, yo lo quiero ver también como un homenaje y un estimulo para los que estamos aprendiendo. El micro me encanta.
SuprimirAbrazos de estimulo.
Mi admiración hacia Benedetti nunca la oculto.
ResponderSuprimirHas hecho un buen micro.
Muchos abrazos
Elena, ya somos dos admiradores de Benedetti, yo tampoco lo oculto.
SuprimirEl micro es de él.
Bessets.
Qué bien jugadas tus cartas literarias, Don Jarque ;) ese final es de maestro. Muy bien escrito este homenaje a dos grandes autores.
ResponderSuprimirMaite, el micro es de Benedetti, yo sólo he hecho bien, el corta y pega. Quizás debería haber huido de la nota de humor de la reseña.
SuprimirUn abrazo fuerte.
Muy buen homenaje, en tu estilo pero directo y que llega al lector.
ResponderSuprimirEstoy bastante seguro de que ese problema de la página en blanco no es tu caso.
Besitos
Elysa, el relato es de Benedetti, al que seguro, sin pretenderlo, imito en mi forma de escribir.
SuprimirNo le tengo miedo a la hoja en blanco, aunque sí, respeto. Lo que sí observo es que a medida que uno va escribiendo, evoluciona, y quiero pensar que mejoro.
Bessets.