En el Bonillo me contaron de ti. ¿Quieres
saber cómo? Fue hace un año. Recuerdo que llegué en el autobús de Alsa y cuando
bajé, todo el pueblo me estaba esperando con un pasodoble de bienvenida. A la
cabeza de la muchedumbre, el párroco y el alcalde, me agasajaron con un queso
manchego, un Guijoso y un ramo de violetas ante la ovación general. Luego, me
condujeron al ayuntamiento en el coche oficial, para mi extrañeza. Ya en el
consistorio, me trasladaron a la sala principal. En su majestuosa mesa de actos
un libro abierto esperando a que rubricara mi nombre. Con mi firma toda la
magia se acabó. Antonio Hidalgo - un servidor - no era merecedor de tales
parabienes. El desconcierto general se
apoderó de la sala. Muchos me preguntaron, algunos me insultaron y alguien se
excusó cuando me expliqué y cayeron en el error cometido. Pero el problema
estaba fuera. El pueblo alborotado
reclamaba a su héroe desconocido. Así que el alcalde agarrando las riendas de
la situación me dijo: “Mira muchacho, sal al balcón y háblales como si tú
fueras al que esperamos”. Fue en ese
momento cuando me contaron de ti, mi capitán.

Parece que estamos necesitados de héroes a cualquier precio, aunque sean por accidente.
ResponderSuprimirEspero que Antonio Hidalgo sepa administrar bien su nuevo cargo. Eso sería otra historia, claro. Igual que la del capitán y el origen de la confusión. Tal vez te animes a contarlas algún día.
Abrazos
Xesc, pon un héroe en tu vida y te olvidaras, aunque sea un momento, de la crisis. Ese es el lema que a veces se aplica.
SuprimirAntonio Hidalgo, me imagino que duraría en el cargo el tiempo del discurso y algún acto más. Es un reto contar lo del Capitán, pero igual agarro el guante y lo explico.
Abrazos.
Me recordaste la peli, Bienvenido Mr Marshall.
ResponderSuprimirCuántas veces nos habrán metido gato por liebre...
Besos, Nicolás.
Zarza, sí tiene mucho de esa película, de esa gran película. Yo creo que cada día nos la dan con queso.
SuprimirBessets.
Espero que Antonio sepa salir de tamaña situación. Yo creo que en estos tiempos que corren hay muchos héroes, sobre todo, los que consiguen llegar a fin de mes. Muy buena contribución al concurso. Un abrazo.
ResponderSuprimirMar, seguro que sí, supongo que sólo sería leer lo que hubiesen escrito y pronunciar las palabras que el pueblo quería escuchar. Esos si somos héroes, pero anónimos.
SuprimirUn abrazo.
Lo malo de los héroes postizos es que acaban creyéndoselo, mientras que los héroes por naturaleza son más modestos.
ResponderSuprimirMaite, eso es cierto. Un héroe de pega, al final le coge gusto al cargo y ya no hay quien lo mueva. Un héroe debe ser modesto.
SuprimirUn abrazo.
Me quedaste con las ganas de saber la historia del héroe de verdad Nicolás...
ResponderSuprimirBesos desde el aire
Rosa, tal vez otro día me anime a contarla. Aunque se corre el riesgo que se observe que no era para tanto, que el pueblo exageraba.
SuprimirBesoss
Eso comprueba lo que siempre digo; la admiración parte más de los admiradores que del admirado. Es decir, no deja de ser una decisión personal,,, así que muy práctico el alcalde, "ojos que no ven...".
ResponderSuprimirYo también me quedé con ganas de la otra historia, ojala algún día nos la cuentes,
fuerte abrazo.
Juan, sin duda alguna. Todo es subjetivo y los que crean la admiración son los que la provocan, los admiradores. El alcalde no puede permitirse el lujo de no dar al pueblo lo que reclama.
SuprimirLe preguntaré al héroe si quiere revelar su historia.
Un fuerte abrazo.
Una excelente historia. Contada con precisión y sin juicio del autor. Me gustó.
ResponderSuprimirAbrazos,
P
Pablo, muchas gracias. A veces el juicio de autor no cabe, en este caso menos.
SuprimirAbrazos.
Me ha encantado la bienvenida.
ResponderSuprimirQue se usen dobles para determinados actos de personalidades públicas, vale.Pero ser un supuesto doble improvisado, supera la realidad. Has conseguido hacerme reir. Un abrazo.
Yolanda, una bienvenida acorde con un héroe nunca debe ser menos a la que se narra aquí.
SuprimirFue todo un accidente, lo tomaron por héroe sin preguntar y claro todo eso es un riesgo.
Me alegra haberte arrancado una sonrisa.
Un abrazo.
Mientras la gente se lo crea y tengan lo que quieren no tiene mayor importancia si es o no es capitán.
ResponderSuprimirMuy bien contado y muy crítico
Abrazos
Anita, desde luego, eso lo sabe muy bien el Alcalde y su comitiva y por eso no dudan en solicitarle que suplante su identidad.
SuprimirGracias, un abrazo.
A algunos le gustan los pasodobles, a otros como al señor Fraga le gustaban las gaitas. Lo importante es hacer ruido.
ResponderSuprimirUn buen relato con una crítica exquisita.
Abrazos, Nico!!!
Atenea, la música popular al servicio de actos politicos pierde su belleza y gana en impostura, como aquí.
SuprimirGracias.
Un abrazo.
¿Ese es el pueblod de Bono?. La descripción es muy buena y el hecho, vaya, uno de esos memorables de pueblos y fanfarrias, sea quien sea el héroe...
ResponderSuprimirBesicos amigo
Cabopá, no lo sé, pero creo que no. Que no te lleve a engaño su nombre del El Bonillo. Un héroe no merece menos, una bienvenida es obligada.
SuprimirBessets, Carmencica.
Qué mas da, a los mitos les da vida la distancia y la leyenda los inmortaliza. Desde que los humanizamos los matamos.
ResponderSuprimirSaludos Nico
Enmascarado, totalmente de acuerdo. Los héroes no pueden ser tu vecino, ni amigos ni nada conocidos. Deben vivir en otra realidad.
SuprimirAbrazos.
Lo que puede hacerse para salir del paso. Muy divertido.
ResponderSuprimirAbrazos desde Madrid.
Lola, quizás algo así sólo podría ocurrir en una sociedad acostumbrada a realizar las cosas a última hora, como en España.
SuprimirAbrazos desde la playa.
Detrás del tono amable del texto, hay un ejercicio acerca del mito del lider, tan arraigado en nuestra condición.
ResponderSuprimirAbrazos.
Agus, sí quería mostrar que frágil puede ser la condición de líder o héroe para algunos, y sobre todo, cuando se trata de contentar al pueblo.
SuprimirAbrazos.
Un micro berlanguiano, Don Nicolás, con un manejo sutil de la prosa que cuenta con presición la historia.
ResponderSuprimirCada día mejor.
Un abrazo,
Pedro, muchas gracias. Berlanga y Azcona, fueron unos grandes que realizaron y escribieron de las mejores películas del cine español.
SuprimirSe trata de ir mejorando, aunque a veces no sea posible.
Un fuerte abrazo.
Hombre a esas alturas era mejor seguir. Y más con todo lo invertido en la bienvenida. Muy divertido, Don Jarque.
ResponderSuprimirUn abrazo.
Don Flores, no se podía revertir la situación, que hubiese dicho el pueblo, igual buscan un héroe ellos mismos que sustituya al alcalde.
SuprimirUn abrazo.
Cuando a la masa se le incita a la ovación, a veces pierde el sentido el acto, y el ovacionado no es digno de tales prebendas. Pero si encima no es, quien se le presupone ...el cuento gira vertiginoso y se convierte en la "vida misma" : suplantadores de identidades recogiendo los méritos de otros. ¡Vamos! ¡como la vida misma!.
ResponderSuprimirMuy bueno Nicolás, y te deseo mucha suerte.
Abrazos con firma de autor.
Laura, es cierto, cuantas veces habrá ocurrido un hecho similar, sin que lo hayamos sabido. Quizás, se trata de contentar o de distraer al pueblo con lo que sea. Como aquí.
SuprimirEl concurso ya se celebró, y le critico que "abandonaran" la publicidad de los ganadores como en ediciones anteriores.
Abrazos admirados por tu reseña en el periódico.
Divertido Nicolás y a la vez con una crítica velada. Me quedo con las ganas como los demás de saber algo más de la hazaña del Capitán. Suerte en ese concurso.
ResponderSuprimirBesitos
Elysa, muchas gracias. Como ya he dicho, le preguntaré al Capitán y si me concede su permiso, desvelaremos su historia.
SuprimirEl concurso ya se celebró y como he dicho, eché en falta, la publicidad para los ganadores.
Bessets.
Lo importante es que la masa esté feliz, sea o no el que esperan. La masa es manipulable y las vidas, sustituibles...eso creo ver en tu crítica escondida en un relato bien hilvanado y que me deja con hambre de un buen queso manchego.
ResponderSuprimirUn abrazo.
CDG, hoy en día, actos como éste se hacen más apropiados que nunca, y todo ocurre, porque es preciso distraer a las masas, embaucarlas para que no piensen, se dejen de monsergas de la crisis.
SuprimirEl queso manchego de calidad suprema. Bueno toda la Mancha, que voy a decir yo de esta tierra que llevo en la sangre.
Un abrazo, crack.